De quoi tenir jusqu’à demain

SUFICIENTE COMO PARA AGUANTAR HASTA MAÑANA
Estamos en Europa. Hoy, la ciudad o el país no tienen ninguna importancia. Estamos en un contexto mediocre. Sin gana ni deseo. Donde se crea una necesidad, insaciable. Consumes como en el restaurante. Pagas, acabas, donde la oferta es superior a la demanda real. Donde simulamos gozar, ante imágenes, ante cámaras. Donde nos convencemos de que eso nos cura. Aunque al final nadie es curado. Esta es la teoría. En la práctica, vuelvo del trabajo. Y salgo de nuevo enseguida. Las luces de los carteles parpadean sobre mi cabeza, y me pregunto… ¿soy un paisaje? ¿una fábrica? Me cruzo con cuerpos perdidos, como yo, buscando una presencia, una mirada, otro cuerpo que tocar, durante unos minutos, durante unas horas. Tengo alcohol, tengo pastillas, tengo mucho tiempo. Tengo alcohol, tengo pastillas, suficiente para aguantar hasta mañana. Es una postura tan vieja como el mundo; un cigarro, unas palabras intercambiadas. Es una postura tan vieja como el mundo. Un proceso mecánico y lógico, un proceso mecánico biológico. Te busco, me encuentras. Me buscas, te encuentro. Tengo mucho tiempo. Una pareja cuenta sus orgasmos, una mujer censa sus compañeros sexuales, dos hombres comparan sus actuaciones. Esta es la teoría. En la práctica, llegamos sólos y nos vamos sólos. Y esta soledad nos pesa, porque incluso en esos momentos de intimidad sabemos bien que estamos todos totalmente separados. Te busco, me encuentras. Me buscas, te encuentro. Suficiente como para aguantar hasta mañana. Te busco, me encuentras. Me buscas, te encuentro. Es como para creer que la realidad es siempre decepcionante. Como para creer que hay un abismo entre el día y la noche, entre lo que imaginamos y lo que vivimos, entre lo que sentimos y lo que padecemos, entre lo que empezamos y lo que conseguimos. Como para creer que hay un abismo entre tu boca y la mía, unidas.

8672911624_ec48f2e99a_o

Nous sommes en Europe
Aujourd’hui même
La ville ou le pays n’ont aucune importance
Nous sommes dans un contexte médiocre
Sans envie ni désir
Où l’on crée juste un besoin
Insatiable
Tu consommes
Comme au restaurant
Tu payes
Tu finis
Où l’offre reste supérieure à la demande
Réelle
Où l’on fait semblant de jouir
Devant des images
Devant des caméras
Où l’on se persuade que cela nous soigne
Alors qu’au final
Personne n’est guéri

Voici la théorie

Dans la pratique
Je rentre de mon travail
Et ressort aussitôt
Les lumières des enseignes clignotent
au-dessus de ma tête
et je me demande
suis-je un paysage?
suis-je une usine?

Je croise des corps perdus
comme moi
à la recherche d’une présence
d’un regard
d’un autre corps à toucher
quelques minutes
quelques heures
j’ai de l’alcool
j’ai des pilules
j’ai tout mon temps
j’ai de l’alcool
j’ai des pilules
de quoi tenir jusqu’à demain matin

C’est une posture vieille comme le monde
une cigarette
quelques mots échangés
c’est une posture vieille comme le monde
un processus mécanique et logique
un processus mécanique biologique

Je te cherche
tu me trouves
tu me cherches
je te trouve

J’ai tout mon temps

Un couple compte ses orgasmes
une femme recense ses partenaires sexuels
deux hommes comparent leurs performances
voici la théorie
dans la pratique
nous arrivons seuls
et nous repartons seuls
et cette solitude nous pèse
car même dans ces moments d’intimité
nous savons bien que nous sommes tous
profondément séparés

Je te cherche
tu me trouves
tu me cherches
je te trouve

J’ai tout mon temps

Je te cherche
tu me trouves
tu me cherches
je te trouve
J’ai de l’alcool
j’ai des pilules
je te cherche
tu me trouves
tu me cherches
je te trouve
Je te cherche
tu me trouves
tu me cherches
je te trouve

À croire que la réalité est toujours décevante
à croire qu’il y a un gouffre entre le jour et la nuit
entre ce que l’on imagine et ce que l’on vit
entre ce que l’on ressent et ce que l’on subit
entre ce que l’on entreprend et ce que l’on réussit
à croire qu’il y a un gouffre
entre ta bouche et la mienne
réunies

La chispa de 2015. Primera parte.

Es hora de recapitular recibiendo en batín el 2016 y como aquí somos amigos de las listas vamos a proponer algunas canciones que en mi humilde, que no modesta, opinión todo el mundo debería haber disfrutado el año muriente.

Y para empezar una mujer, Julia Holter, numina de la melodía y su maravillosa Sea calls me home. Esta sencilla dama es capaz de tejer con mimbres diversos como silbidos o con un saxo libre de amor supremo canciones soberbias en su disco Have you in my wilderness. Esta tonadilla en concreto gira en torno a escapar de las cosas que no te dejan descubrir la libertad. El video es precioso, evocador y verla bailar anima a enamorarse de esta mujer. Feel you también estaría en la lista si pudiera repetir.

La maldición del difícil segundo disco cayó sobre Ought pero aun así se puede rescatar Beautiful blue sky y ponerla en un pedestal bien alto, principalmente por la personalidad a la hora de cantar, interpretar diría, de Tim Darcy, enfatiza, con distintos registros y tonos alzándose sobre una música que envuelve la pieza con un estilo parco y poco ornamental, tipo Albini. A mí me suenan a los Talking heads.

Rachel Grimes ha vuelto y por todo lo alto, con un disco donde deja pie a que el piano no sea el principal protagonista y en The Herald acepta un solo de saxofón a cargo de Jacob Duncan pertenciente a Liberation Prophecy que haría levantarse de la tumba a John Coltrane para aplaudir.

Para mí el mejor disco del año ha sido el de Blanck Mass – Dumb flesh (Sacred-Bones 2015) , cualquiera de sus canciones podría ser elevada al olimpo de mi selección pero lo haré con la primera del lote: Loam, por rara con el sample de voz invertida (que querrá decir?) y ese final deconstruido, no sé con qué maquinas sinusoidales u osciladores trabaja Benjamin John Power pero las texturas que dispensa y los ritmos que genera me hacen solazarme.

Courtney Barnett está en boca de todos con sus dos últimos discos de rock, hasta los medios mainstream le premian en su Australia natal, es sin duda una de las ausencias que el Primaverasound aún no ha satisfecho, gusta por donde quiera que va, tiene un single potente y lenguaraz en Pedestrian at best, pero a mí me ha tocado más la fibra Kim’s caravan.

Puede un grupo de pop ser totalmente desconocido a pesar de la promoción tres canciones en una película de Sofia Coppola, haber hecho uno de los mejores álbumes de los últimos tiempos (Pet Grief-2006) y una retahíla de singles impecables. Si, a The Radio Dept los conocemos cuatro matados y nos encantan, en 2015 han sacado un Ep Occupied con la homónima canción titular, un himno bailable y triste a la vez, marca de la casa.

Iskra significa chispa, Iskra String quartet son un grupo de músicos de cámara que para celebrar su diez años tocando juntos para distintos compositores han realizado el disco Iskra. Entre las composiciones que han revisitado se encuentra Chorale (five), escrita originalmente por Peter Gregson para la BSO de la película Touch, la canción original es ¿floja? Pero la versión realizada para este disco es, sin duda, lo más cercano que puedas estar de un orgasmo tántrico.

Despues de brindarnos Lonerism, el mejor disco del 2012 para un servidor de ustedes, Tame Impala inicio el 2015 con el single Let it happen, una canción perfectamente resuelta, lo que más me fascina es como están conseguidas las transiciones de la canción, son de una naturalidad simplísima, parece como si la canción cambiara de sección rítmica de forma autoconsciente y autónoma. Y claro, tambien que es una canción perfecta para animarte el dia.

 

Continuará…

L’enfant terrible

L’enfant terrible

Mi chico azul surgió de un tren celeste.
Azul su discman y el CD de Los Planetas,
era tan frágil que sólo hablaba con monos ebrios
-colgados de farolas en medio del océano-
y acariciaba su codo con acento de verano en Irlanda.
En la arena, el hueco de su talón imitaba
al cortafuegos abierto por las mandíbulas de Hansel,
negándome la dulce perversión de sus paredes.
Diez minutos construyeron mi paraíso mirándole las uñas.
Sólo porque él fue mi fetiche -azul napoleónico de Elba-,
decidí cobijarle para siempre en mi mochila
-entre los libros de poemas y mis bragas-,
pero me rechazó con la distinción que le supuse.
Pez azul chocando contra mis tobillos,
el cielo de su boca se encapotó al querer cruzarlo:
demasiado azul, demasiado azul, demasiado azul.

Elena Medel, 1985.

Demasiado azul

Demasiado azul